lunes, 7 de enero de 2013

Sin Aditivos ni Colorantes (III)

Llegamos hoy a la conclusión de la trilogía sobre la Belleza real y aparente de las mujeres (intentaré que en cuanto a nivel de calidad en comparación con las entregas anteriores se acerque más a El Señor de los Anillos que a The Matrix, por ejemplo). Tras haber hablado de maquillaje, depilación, tatuajes e implantes mamarios, nos centraremos ahora en lo relacionado con la ropa y el calzado. No entraré a hablar de la obsesión de algunas mujeres (y también, no es la primera vez que lo digo, de cada vez más hombres) por comprar ropa de manera compulsiva para intentar llenar (sin éxito, por supuesto) el vacío existencial que sienten en su vida; otro día hablaremos un poco más del consumismo desmedido, sus posibles causas y sus terribles consecuencias.
En coherencia con la línea de las dos entregas anteriores, soy partidario ante todo de una forma de vestir cómoda y práctica (no desees para los demás lo que no quieras para ti mismo). Permitidme dejar bien clara una cosa: esto no significa que me atraigan las mujeres que van por ahí vestidas como un adefesio… vestir de manera práctica y sin perder mucho tiempo no está reñido con tener estilo; una vez más, todo es cuestión de alcanzar el equilibrio justo. Este punto de la funcionalidad enlaza directamente con la disyuntiva entre pantalón y falda: aunque las dos opciones me parecen bien, a mí personalmente me parece más cómodo para ellas el pantalón. Hay quien piensa que puede resultar poco femenino, pero yo creo que, bien utilizado, aporta un toque de personalidad que puede ser muy atractivo. Uno de los looks que personalmente más me gustan es el de pantalones vaqueros combinados con blusa blanca, cazadora y botas de tacón bajo (¿Os he hablado alguna vez de aquella compañera mía de clase de cuando tenía trece años?).
En cuanto a la falda, algunas amigas comentan que es más fresquita para los meses de verano, pero yo sigo opinando que tiene desventajas: tienes que depilarte las piernas más a menudo (a la entrega anterior me remito) y sobre todo has de tener más cuidado con cómo te sientas, o con esas ráfagas de viento traicioneras… Por ejemplo, un look faldero que me gusta bastante es el look 15M (pero 15M de gama alta, en equilibrio a medio camino entre lo hippijo y lo perroflauta), aunque la verdad es que las compañeras con falda tienen que estar muy atentas para sentarse en el suelo sin que se les vean las braguitas (si tienes un bolso para tapar estratégicamente la zona no hay problema, pero si no lo tienes estás perdida).


Hablemos ahora de las tallas de la ropa en general: una chica inteligente elegirá prendas ligeramente holgadas, o de la talla justa para realzar su figura sin dejar de ser cómodas, pero no ropa demasiado ajustada que pueda incluso resultar dolorosa y cortar la circulación (a la larga aparecerán varices y otras complicaciones; éste es un ejemplo más en el que lo que parecía una solución se convierte en parte del problema). Volviendo una vez más al tema de las mujeres que no tienen ni idea y creen que más apretado siempre es mejor, alguien que las quisiera bien debería decirles que a veces en vez de realzar su figura lo que hace esta ropa es generar en su cuerpo dos (y a veces incluso tres) cinturas artificiales, asemejándolas más bien a una ristra de morcillas. Y, por último, pocas cosas me parecen más chabacanas y poligoneras que unos pantalones demasiado ajustados que prácticamente no dejan lugar a la imaginación en según qué zonas: es lo que mis amigos del grupete de música llaman “pantalones de sordomuda”… no entro en detalles, ya me entendéis. Muy en sintonía con lo anterior, soy también partidario de un calzado cómodo y con poco tacón, y nunca he podido entender a las mujeres que estrenan zapatos para ir a una fiesta y se pasan la noche quejándose de lo que les duelen los pies o de haberse torcido un tobillo en lugar de bailar y divertirse. En mi opinión, las personas que están más pendientes de lo que los demás piensen de ellas que de vivir sin duda han perdido el rumbo; la falta de sentido común no es sexy.


Para acabar, un ejemplo bastante ilustrativo (aunque, afortunadamente, ya casi parte del pasado) de las tonterías que se pueden llegar a hacer por seguir las modas es el corsé: muchas mujeres lo utilizaron entre los siglos XVII y XX para lucir una cintura de avispa, sin importarles el hecho de que empujaba los pulmones hacia arriba y los intestinos hacia abajo, produciendo a la larga problemas de salud para ellas… y en algunos casos consecuencias incluso peores. Podréis pensar que es un ejemplo un poco extremo, pero estoy seguro de que hoy en día se hacen cosas más estúpidas que ésta. Como cierre al tema de los corsés, quisiera citar el inicio de la peli Alicia en el País de las Maravillas, de Tim Burton, en la que una Alicia ya de 19 años y con dos dedos de frente trata de explicarle a su madre por qué no se ha puesto el corsé ni las medias: “¿Quién dicta lo que es apropiado? ¿Si se pusiera de moda colocarse un besugo en la cabeza te lo pondrías? Para mí un corsé es como un besugo”.
Creo que con esto ya tenemos información suficiente para ir directos a las conclusiones finales de esta entrada triple. Ya sabéis que a mí me gusta fijarme en los detalles, hallar correlaciones y buscar patrones que me permitan sacar conclusiones fiables acerca del Mundo: pues bien, he notado que las mujeres que van muy arregladas por regla general también suelen fumar… y la verdad es que no me extraña, aunque todavía no sé cuál es la causa principal del stress que necesitan eliminar. Podría ser por los moscones que tienen que quitarse de encima con frecuencia, pero también por la responsabilidad adquirida de tener que estar siempre perfectas, o porque el tiempo perdido en estar bien arregladas hace que luego tengan que correr más para hacer otras cosas necesarias en el día a día. Me da pena que tal vez la obsesión por un exterior atractivo, alimentada por una publicidad, televisión y cine irresponsables que no ofrecen modelos cercanos a la realidad, sea culpable de esos pulmones negros, por no hablar de otros desórdenes de tipo digestivo relacionados con las dietas: tenemos por tanto cada vez más mujeres hermosas por fuera y feas por dentro. Y no sólo feas por dentro desde el punto de vista fisiológico, de la salud, sino también en lo que respecta a la mente y al espíritu, ya que muchas veces el tiempo empleado en acicalarse se le roba a otras actividades más productivas a la larga como leer un libro, ver una buena película o cualquier otra que nos permita ampliar nuestros conocimientos o afianzar nuestra escala de valores y, en definitiva, hacernos personas más felices y seguras de nosotras mismas.


En resumen, tenemos que saber aceptarnos tal y como somos, tenemos que entender que el aspecto, la apariencia, no es lo único que importa, que la Belleza de una persona no sólo radica en lo visual sino que depende también de otros muchos factores. No está mal cuidarse y usar con moderación alguno de los trucos mencionados estas tres semanas, siempre y cuando sea para realzar los rasgos naturales y no para disfrazarlos… pero teniendo siempre claras las prioridades: la Belleza interior es lo que realmente importa. Si tienes una combinación de Belleza física natural y Belleza interior, pues miel sobre hojuelas; pero si no eres físicamente muy agraciada, no te obsesiones tratando de aparentar externamente ser lo que no eres, porque la belleza fingida no es auténtica Belleza… trata de potenciar tu atractivo interior y a la larga eso se reflejará también en cómo los demás perciben tu exterior. No es algo que funcione de manera instantánea, pero como en la mayoría de las cosas importantes en la vida, tenemos que ir despacio si queremos llegar lejos. Muchas veces me ha pasado que una mujer que inicialmente no me parecía nada del otro mundo me ha ido resultando físicamente más y más atractiva conforme la iba conociendo mejor, simplemente por su forma de ser, de actuar y de pensar… pero ésta ya es otra historia: de los pequeños (y no tan pequeños) detalles que le confieren Belleza interior a una mujer hablaremos en otra ocasión.

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